Cómo trabajamos

Antes que vender un servicio

Este es el criterio con el que tomamos decisiones cuando nuestro interés y el del cliente no coinciden. Está escrito para que puedas exigírnoslo.

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Tu interés va por delante del nuestro

Un despacho gana dinero cuando el cliente contrata. Eso crea una tensión evidente: siempre es más rentable a corto plazo decir que sí.

Nuestra regla es la contraria. Si la operación no te conviene, si el momento no es el tuyo o si el riesgo supera lo que puedes asumir, te lo decimos aunque signifique no facturar ese encargo.

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Te contamos la operación entera, no la parte que vende

La oportunidad es real: en una adjudicación se compra habitualmente entre un 25% y un 40% por debajo del precio de mercado. Ese descuento existe y es la razón por la que merece la pena mirar.

Pero se paga con algo. Una subasta judicial tarda unos doce meses de media, el inmueble puede estar ocupado y el dinero se inmoviliza sin hipoteca fácil de por medio. Nada de eso desaparece porque una web no lo mencione.

Preferimos que sepas las dos mitades antes de empezar. Una decisión libre necesita información completa, incluida la que nos resta clientes.

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La subasta no es para todo el mundo

No es una cuestión de dinero, sino de encaje. Quien necesita una vivienda en un plazo corto, quien no puede tener capital inmovilizado un año o quien no soportaría un contratiempo largo no debería entrar en una subasta, por buena que parezca la operación.

Antes de hablar de ninguna subasta concreta, preguntamos por tu plazo, tu liquidez y para qué quieres el inmueble. De ahí sale la primera respuesta, y a veces es que no.

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El riesgo no se elimina: se elige y se defiende

Sería deshonesto prometer una operación sin riesgo. En un procedimiento judicial hay factores que no controla nadie, empezando por los tiempos del juzgado.

Lo que sí podemos hacer es reducirlo por los dos extremos: eligiendo bien antes de entrar —analizando cargas, situación posesoria, estado real del inmueble y precio frente a mercado— y defendiéndote durante el procedimiento cuando surgen incidencias, oposiciones o problemas de posesión.

Después de más de 1.200 subastas, la mayor parte de nuestro trabajo consiste precisamente en descartar.

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Sabes en todo momento quién te atiende

Antes de contratar nada, tu primer contacto será con una persona de nuestro equipo especializada en subastas. Sabe del tema, pero no es abogado y no te dará asesoramiento jurídico. Te lo diremos claramente.

A partir del momento en que contratas el acompañamiento, quien lleva tu caso es un abogado colegiado, de principio a fin. El análisis va firmado y la representación en el procedimiento es suya.

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Precios sin letra pequeña

El acompañamiento son 195€ al empezar más un 4,5% sobre el valor de subasta, y ese 4,5% solo se cobra si te adjudican. Sin adjudicación no hay comisión.

El buscador y los informes de cargas tienen su propio precio, publicado. No hay cargos por gestión ni conceptos que aparezcan al final.

Cuéntanos tu caso

Primera valoración sin coste y sin compromiso. Si no encaja, te lo diremos ahí mismo.